Cuerpo de Escritura

cuerpos de escritura

Podemos decir que un cuerpo de escritura es la realización de una muestra indubitada por parte de una persona, con fines a un posterior cotejo con una muestra cuestionada. El cuerpo de escritura puede ser como tal o de firmas, con lo que se denominará cuerpo de firmas. En ambos casos es necesaria e imprescindible la existencia previa de la muestra cuestionada y que la persona que realiza el cuerpo de escritura, muestra indubitada, lo haga de forma voluntaria.

 

A la hora de hacer un cuerpo de escritura es muy aconsejable que asista el perito que vaya a realizar el informe pericial caligráfico e incluso que sea el perito el que dirija el desarrollo del acto de la realización del cuerpo de escritura. Esto no es un capricho. El perito, técnico en la materia, se fijará en aspectos que pasan desapercibidos a los neófitos, como la forma de coger el útil, la mano con la que escribe, el posicionamiento de la mano sobre el papel, si la persona utiliza gafas, si las lleva puestas o no, si está tomando medicación que afecte a su estado físico o anímico, la voluntad de escribir, la manipulación de la escritura, los movimientos no graficados en las firmas, los tiempos de ejecución, etc. Estos aspectos proporcionan una gran información al perito, que si bien ésta no es vinculante en las conclusiones, sí hace que se tenga una primera impresión que en muchos casos es coincidente en la conclusión final.

 

En el ámbito judicial, para considerar un cuerpo de escritura como muestra indubitada debe ser realizado en presencia judicial del secretario o del juez, magistrado del juzgado. En la mayoría de los casos se hacen así, en presencia judicial, y es el secretario el que realiza el cuerpo de escritura bajo sus parámetros. Si asiste el perito a la realización del mismo, es normal que el secretario, estando presente, delegue esta función en el perito, pero no siempre.

¿Cómo se elabora un cuerpo de escritura?

Primeramente es necesario tener acceso a la muestra cuestionada y realizar un estudio previo de la misma y nos fijaremos en la fecha del documento. Estudiaremos el soporte, tipo de útil empleado, texto a cotejar, la composición, formato, legibilidad, desarrollo, etc.

A la hora de preparar un cuerpo de escritura hay que considerar los siguientes aspectos:

El cuerpo de escritura debería ser coetáneo al documento dubitado. De no ser así se tendrá en cuenta a la hora de emitir las conclusiones.

Se preparará un amplio texto que contenga de forma intercalada las palabras dubitadas, en extensión suficiente para poder extraer las verdaderas características gráficas de su autor.

El escribiente realizará el texto en el mismo formato que la muestra dudosa, mayúsculas o minúscula. Se repetirá tantas veces el texto como sea necesario, con un mínimo de dos.

Se intentará utilizar el mismo tipo de soporte, papel estándar, cheques, boletas de correos, etc. o lo más semejante posible.

Lo mismo con el tipo de útil empleado, no es lo mismo un rotulador que un bolígrafo de tinta líquida, tipo pilot.

Siempre se aconseja que se intente repetir las mismas condiciones posicionales, de pie, sentado, etc. En el caso de duda sobre si la firma dudosa se hizo de pie o sentado, se aconseja que en el cuerpo de escritura se realicen unas de pie y otras firmas sentado, especificando por parte de su autor y de forma manuscrita la posición de pie o sentado para cada grupo.

 

Se preguntará a la persona si necesita gafas y si le son necesarias para escribir. Si son necesarias y no las lleva, se solicitaría la suspensión del cuerpo de escritura hasta que la persona no se encuentre en condiciones idóneas para la realización del cuerpo de escritura. En el ámbito judicial a veces se admite y otras no. Estas condiciones se reflejarían en la redacción del informe pericial. También puede suceder que el escribiente se olvide conscientemente las gafas con el fin de variar su escritura, enmascararla y dificultar el cotejo, esto depende de la picaresca del imputado y de la habilidad del perito para darse cuenta del hecho y de intentar redirigir el cuerpo de escritura.

 

Una situación similar se puede dar en personas que tienen que tomar una medicación con hora, o los enfermos de diabetes con su dosis de insulina.

 

Las condiciones físicas de la persona que realiza el cuerpo de escritura también deberían tomarse en cuenta. En personas con dificultades respiratorias, con obesidad mórbida, con tratamiento de quimioterapia, etc., a estas personas les costará un mayor esfuerzo la realización del cuerpo de escritura. Esto añadido al nerviosismo de asistir a un juzgado implica unas condiciones no idóneas para la espontaneidad. Ampliando el tema de las condiciones físicas, en nuestra experiencia profesional, nos hemos encontrado casos de personas que después de haber estado trabajando en el turno de noche, se presentan directamente en el juzgado, esperan a la hora de la citación y realizan el cuerpo de escritura en condiciones de agotamiento físico. Escriben como pueden con la intención de acabar cuanto antes para irse a casa.